viernes, 30 de marzo de 2012

The Really Adventures of Fairy Tales







4 comentarios:

la MaLquEridA dijo...

Vaya realidad, las princesas sucumben.


Beso Compi.

Roberto T dijo...

jajaja, ¡qué fuerte!, jajaja. ¿Así que esto era lo que venía después de las "perdices"?, jajaja. Ya dice el refrán que segundas partes nunca fueron buenas, jajaja. Bueno, los cuentos de hadas es mejor dejarlos donde estaban, para que no pierdan su magia, si no, qué desilusión sería para los niños,... y no tan niños, jajaja. Petons. Namasté. _/\_

Peace-for-ever dijo...

Sempre m'he quedat amb les ganes de saber que volia dir això de "fueron felices y comieron perdices". Per sort en Roberto T. m'ho ha aclarit.

Estaría bé saber que se'n va fer del llop, de la capucheta, del princep blau, de la bella dorment, etc. Tot i que mai les segones parts foren bones...

Una abraçada.

Cosimo dijo...

Jajaja... Chicos, hay que desconfiar de las apariencias. Si no, fijaos en que, la mayoria de las personas que nos sonrien,... ¡Lo hacen apretando los dientes! jajaja... y no por eso pensamos que nos vayan a morder (O, ¿si?)
En cualquier caso, como yo creci en una Iberia de re-re-re-re-recortes al filo de un sable militar, aqui lo de las perdices se sustituia por la cebolla. Eso si, acompañada de su pan.
Pero luego llego La Transicion y, mientras unos banqueros y ministros jugaban a aquello del pelotazo, creaban la beautiful people y aprendian a bailar sevillanas, entre el llano se redactaron leyes nuevas de derecho civil, entre otras la de divorcio y,... ahi se vio que, en el mercado, lo mismo valen una perdiz que una cebolla.

Bss.

Namasté.