viernes, 11 de enero de 2013

El abuelo y el nieto...

La misteriosa India. Un anaranjado y tibio atardecer. Las golondrinas trazaban arabescos sobre el firmamento ilimitado. Un sabio abuelo caminaba feliz junto a su nieto. Era un niño vivaz y despierto, lleno de inquietudes espirituales, avido de respuestas.

               -. Abuelo -dijo quebrando el perfecto silencio de la tarde-, quiero preguntarte algo; cuando el cuerpo muere, ¿que sucede? 

               -. El cuerpo muere pero, el Ser, nunca muere. El es el Ser de todo el Universo. Es la esencia sutil de todo lo existente. 

               -. ¡Oh, abuelo! -se lamento el muchachito-. No termino de entenderte, ¿podrias explicarmelo mejor? 

El abuelo dijo:

               -. Coge un fruto de aquel castaño y traemelo. 

El niño, presuroso, cogio una castaña y la mantuvo entre sus manos.

               -. Quitale la cascara -dijo el abuelo-, y dime que ves. 

               -. El fruto. 

               -. Abre el fruto, ¿Que ves? 

               -. Granos -dijo el niño-. 

               -. Abre un grano, ¿Que ves? 

               -. Nada, querido abuelo, nada. 

Y, el abuelo, declaro:

               -. Esa esencia sutil que tu no ves, es el Ser. Mantiene en pie al gran arbol. Nos mantiene vivos a ti y a mi. Hace que el rio fluya y el fuego arda. Anima todos los vastos espacios. Tu, mi muy querido, mi muy amado nieto, no ves esa esencia sutil pero, esta ahi. Ella respira en ti, piensa en ti, habla en ti. 

El niño, satisfecho, agarro la mano temblorosa y envejecida de su querido abuelo y, caminando apaciblemente, se disolvieron en el horizonte, como el azucar se disuelve en el agua.


Hay que descubrir que hace posible la respiracion y no puede ser respirado, que hace posible el pensamiento y no puede ser pensado, que hace posible la vista y no puede ser visto.
Asi como la misma agua riega arboles y plantas de las mas variadas clases, la misma energia impregna a todos los seres animados e inanimados.
Para los sabios de India, el ser humano es una energia o proceso vital (el Ser Absoluto) que se viste con los ropajes del cuerpo fisico, el cuerpo energetico, el cuerpo emocional y el cuerpo mental.

Desnudate de todos los ropajes y seras el/la que nunca has dejado de ser.

Namasté.

9 comentarios:

la MaLquEridA dijo...

El problema es quitarse los ropajes porque nos da pena la desnudez.


Saludos

Peace-for-ever dijo...

Les teves lliçons de sabiesa són inesgotables...

Som el que som sempre i tot lloc, independentment de la roba que duguem o del tracte que rebem...

I és que encara que no les percebem o no les entenguem les coses són com són.

Una abraçada.

La Salamandra dijo...

Compi, no creo que sea pena lo que se siente ante la propia desnudez sino, miedo y verguenza.

Te invito a que lo pienses.

Gracias por venir a dejar tus mieles, guapa. :)

Bss.

Namasté.

La Salamandra dijo...

Ciertamente, Josep; somos lo que somos por mucho que nos disfracemos o pretendamos simular ser algo diferente.
Uno de los peores dramas de esta "zoociedad" moderna reside en no aceptarse ni identificarse. Asi vemos miles de personas aparentar ser -por ejemplo- mas jovenes de lo que en realidad son y, por supuesto, parecen. Patetico. :(

Gracias, Josep.
Me alegro mucho de que te sigan gustando olos cuentos que selecciono, gracias.

Petons.

Namasté.

sergio dijo...

Los cuentos y palabras que seleccionas están muy buenos porque te ayudan a reflexionar. Por ejemplo; tú recuerdas que para los sabios de India el Ser Absoluto se viste con las cuatro partes que dan por resultado al ser humano. Ahora bien, si el Ser Absoluto siendo absoluto se viste, el vestirse no es malo después de todo. Además la primera causa por la cual nos vestimos es protejernos del exceso de frío, el que después nos identifiquemos demasiado con la ropa, que después de todo no es más que una herramienta, es uno de los grandes problemas que tenemos. Y a lo mejor el ser humano es una de las herramientas del Ser Absoluto con la cual logra incrementar el amor y como es un ser perfecto, si no no sería llamado Ser Absoluto, no se identifica demasiado con el ego de nadie.
Muchas gracias, Namasté, por esta nueva historia y muchos saludos.

Inma_Luna dijo...

Yo la verdad no los llamaría cuento a lo que tu haces.
Ya que esa palabra a veces se utiliza para mal.
Permiteme que los llame historias, ya que en ellas se encuentran pensamientos y cosas que hacen reflexionar y a la vez ayudan.
A todo el mundo le da pudor quitarse la ropa y con ellas la mascara, eso si, si hay dinero de por medio... se termina el pudor...

La Salamandra dijo...

Compañeros, Sergio e Inma,... Hola! :)

Las vestiduras, los ropajes, los lienzos, las patinas, los barnices, las capas... a los parapetos del Ser Humano, podemos bautizarlos, metaforicamente, como queramos. Eso si, conviene no desviarse mucho del objetivo: el ego.

Todas las personas, independientemente de su genero, somos tendentes a construirnos en vez de vivirnos que, en principio, seria lo mas facil. Sin embargo, en lugar de "ser" y ya esta, nos dedicamos a proyectarnos sobre lo que "deberiamos ser". Esa es nuestra ciega y sorda tragedia. Por eso no conseguimos equilibrar la partida y no conseguimos unirnos al Absoluto que, naturalmente, es el Todo y la Nada cosmicos. Como si fueramos cebollas, vivimos refugiados bajo multiples capas que nos aislan de nuestra propia verdad y, aparentemente, nos protegen de los daños externos pero, como opinaba Buda Sakyamuni, el buda historico,...

"Una mentira puede salvar tu presente pero, condena todo tu futuro".

Y, compañer@s, vivimos en una mentira circular y constante.

Muchisimas gracias por vuestra visita, vuestro tiempo y vuestros invalorables comentarios. Gracias.

Tashi deleks :)

Namasté.

La Salamandra dijo...

A proposito, Sergio; dejame decirte que, segun estudios antropologicos, parece ser que nuestra necesidad para vestirnos no nacio del frio o la verguenza sino, del hartazgo. Jajaja...

Me explico: cuando viviamos y cazabamos todos juntos en Africa y aun no teniamos idea sobre la sal o el fuego, devorabamos in situ las piezas que cobrabamos y, a aquel sanguinario festin, atraidas precisamente por sus fluidos, acudian toda suerte de moscas, tabanos y avispas. Como comiamos en cucliyas, todos esos jugos recaian sobre ciertas delicadas y sensibles partes, teniendo que sufrir el acoso de insectos y soportar los aguijonazos de no pocos de ellos. Asi que, seguramente fue por casualidad pero, observaron que quien comia sostenuiendo la pien del animal sobre si, no era taladrado por los bichitos. Entonces, los grandes cazadores y los jefes de clan, se reservaron el derecho a comer cubiertos por las pieles y, asi,...
...asi nacieron el "pret a porter" y la burguesia. Jajajaja...


saludos, compañero.

sarva mangalam
Namasté

sergio dijo...

Me parece extraordinario, Namasté, lo que dices porque esas investigaciones me dan curiosidad. Y es posible que sea cierto, aunque hay muchas investigaciones que luego son desmentidas. En este caso el defecto que le encuentro a esa teoría es que los chimpancés y otros primates actuales no tienen ese problema de los insectos, ni tampoco ningún animal cuyos miembros no son utilizados exclusivamente para caminar, y me imagino que aquellos antepasados de nosotros conocerían el agua y los efectos benéficos de un buen baño... Jajaja... Sin embargo puede que haya una buena refutación para mi opinión. Pero ya que estamos en plan de teorías también está la que dice que la teoría de Darwin es incorrecta; y que la humanidad actual es el resultado de parte de un ciclo inevitable de involución-evolución de una raza sabia que en su esplendor es hermafrodita; dividiendose dicho ciclo en cuatro eras que son: la Edad de Oro, la Edad de Plata, la Edad de Bronce y la Edad de Hierro que sería la actual, y que dentro de un tiempo breve en términos cósmicos sería suplantada nuevamente por la Edad de Oro repitiendose este ciclo indefinidamente. Y una de las pruebas que creo que se argumentan son las inexplicables construcciones antiquísimas que son difíciles de explicar sin la ayuda de una gran tecnología-sabiduría. Esta teoría está bién explicada en el libro de Ibn Asad ''La Rueda de los Cuatro Brazos'', pero ya mi comentario es demasiado largo aunque espero que te haya entretenido, por lo menos... Jaja ja...

Muchos saludos, compañero.