martes, 29 de enero de 2013

Lo pontificio y episcopal: El tonto y el gurú.

Era un ambicioso guru de masas, petulante y egocentrico. Organizo una gira de doce años por todo el pais, para visitar ciudades y pueblos, formar asambleas religiosas y obtener muchos fondos. Y, para todo ello, habia ideado realizar la gira en palanquin.

Dio comienzo la gira triunfal. Un dia, mientras se desplazaban de una localidad a otra, el sequito fue detenido en el camino por un hombre empeñado en hablar con el guru.
Era un tonto, mas no parecia facil hacerle renunciar de su proposito.
El guru, de mala gana, pero a fin de que el hombre despejase el camino y que el cortejo pudiera seguir con su marcha, accedio a hablar con el:

               -. No tengo tiempo que perder, ¿Que quieres? 

               -. Quiero ir al cielo -dijo el tonto-. Como tu eres un maestro muy importante, debes conocer el camino hasta alli y deseo que me lo indiques. 

El guru solto una gran carcajada.

               -. Asi que quieres ir al cielo -dijo con tono sarcastico-. Pues es bien facil. Permanece aqui todo el tiempo con las manos levantadas hacia l cielo y lograras llegar. 

Dicho esto, el guru siguio su marcha.
Durante doce años recorrio aldeas, pueblos y ciudades. Fue aclamado, devotamente escuchado y bien retribuido con enormes donaciones.
En el camino de regreso a su ciudad, se encontro con el tonto en el mismo lugar en que le dejo doce años atras. Su aspecto era lamentable, estaba muy delgado y depauperado pero, en sus ojos, brillaba la fe.
Entonces, ante la estupefaccion del guru y de toda la comitiva, el tonto comenzo lentamente a ascencer hacia el cielo. En la densa bruma de codicia de la mente del guru, surgio un rayo de luminosa comprension.
Se lanzo sobre el tonto y se asio desesperadamente a uno de sus tobillos. ¡No podia perder esa oportunidad!
El tonto y el guro iban directos al cielo. El maestro se sintio muy agradecido hacia l tonto ya que el habia hecho posible su unica oportunidad de entrar en El Paraiso.
A medida que ascendian, el guru fue consciente de su ambicion desmedida y su egocentrismo.
Entro en el cielo detras del tonto, sencillamente, porque el habia sido infimitamente mas tonto.

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Ojala pudieramos asirnos del tobillo de un "tonto" perseverante y que ha ganado el acceso al paraiso interior; personalmente siempre le estaria agradecido porque, los tontos, realmente, son aquellos que no confian en sus potenciales internos y desmayan incluso antes de haberlo intentado.
Por algo los sufies llaman "idiotas" a los verdaderos aspirantes. Los idiotas sabios son la sal de la vida; Los idiotas idiotas que, encima son arrogantes y creen saber, son solo necedad.

4 comentarios:

Peace-for-ever dijo...

Aquestes lliçons sempre tan riques dels teus contes ... Cobdícia, petulància, egocentrisme, ambició... Vençudes per la tenacitat d'un ximple, un imbècil, un idiota...

Moltes gràcies.

Una abraçada.

la MaLquEridA dijo...

Antes en su arrogancia el gurú no pensó si el seria "el tonto" de alguien mas.

Saludos

sergio dijo...

''Para entrar en el cielo no es preciso morir'' -Manuel de Jesús Jiménez Ortega.

Saludos.

La Salamandra dijo...

Hola, Compañer@s!

Es verdad que, no hay mayor y peor tonto que un ser egolatra, orgulloso, pomposo, soberbio y vanidoso y, tambien es verdad que, la mejor y mas potente vacuna contra el ego es, algo tan simple, tan sencillo, tan al alcance, tan "tonto" como, la humildad. Estoy convencido de que estaremos de acuerdo tambien en esto, Pece-for-ever.

Y, amparado en el argumento del compañero Sergio, recurrire a una frase de una composicion de Lluis Llach: "...la vida quita y da papel". Con la que se ilustra claramente cuanto pierde el tiempo aquel que invierte en petulancias.
Y, es cierta esa sentencia de Jimenez Ortega: conozco algunas personas que viven inmersos en una alegria inalterable, en una tranquilidad y serenidad de espiritu y animo envidiables pero, ninguna de ellas esta sujeta a las normas de convivencia social, ni a bienes terrenos: son monjes.

Tambien es cierto que, la arrogancia, tiende al prejuicio y a la exclusion; por eso, MaLquE, compi, el guru fue incapaz de verse a si mismo. Y, es que, compita, es muy dificil hacer ejercicios de autocritica. Y mas dificil aun, que sean constructivos.
Pero, es muy dificil ser responsables de nosotros mismos.

Muchisimas gracias por la gentileza de vuestros comentarios y por el cariño de vuestras visitas. Gracias :)

sarva mangalam
Namasté.