jueves, 14 de julio de 2011

Paramitas


En el budismo, los Paramitas o Parami, son virtudes o perfecciones que deben cumplirse para purificar el karma; esa energia impura o negativa que destilan nuestros actos, emociones, o nuestras palabras, y son indispensables para alcanzar una vida como bodhisattva, un ser que ha alcanzado el bodhi, es decir:
La Iluminacion.

Pero antes es preciso reeducar toda una conducta de comportamientos, actitudes y pensamientos erroneos sobre la vida y el propio ser, hasta obtener la humildad necesaria para ver con claridad y conscientemente.
Ver, no solo con el organo lente y sus neurotransmisores sino, de un modo global y sin juicios, con el alma.

De los diez Paramitas o Parami que hay que desarrollar, practicar, asimilar y comprender, este seria el grupo de los seis primeros y que estan comprendidos en todas las diferentes tradiciones de las enseñanzas budistas:

Dana  ....................  Generosidad.
Sila  .......................  Honestidad.
Khanti  ...................  Paciencia.
Prajña  ...................  Sabiduria.
Viriya  ....................  Esfuerzo.
Metta  ....................  Amabilidad.

Y, los otros cuatro, acabarian de completar la depuracion y formacion personal, siempre despues de una amplia practica para su total comprension.
En filosofia, no basta con entender las situaciones,... hay que comprenderlas. Que es un acto mas interno.
Los otros cuatro -como decia-, son estos:

Nekkhamma  ....................  Renuncia.
Adhitthana   ......................  Determinacion.
Sacca  ..............................  Sinceridad.
Uppekha  .........................  Ecuanimidad.

Curioso, ¿eh? ¿A que parece complicadisimo? Pues, si os deteneis a pensarlos por separado, uno por uno, y con objetividad, mirandoos como en un espejo, pero sin juzgar, os dareis cuenta de que, en realidad, todos llevamos incorporados esos valores, esas virtudes y que, muy pocos de nosotros nos dedicamos a explorarlas siquiera.

Sin embargo, lo mas curioso es que, cada una de ellas, hara aparicion en nuestra vida cuando sean necesarias.
Pensadlo bien y vereis.

Ya ves, Flor; este post, es consecuencia directa de aquella pregunta que me hiciste sobre el mantra de la compasion.
Y, si la compasion no se entiende sin la bondad, para ejercer la bondad, hay que obsevar estos preceptivos.

Om mani pemme hung

6 comentarios:

Humberto Dib dijo...

Hola, Salamandra, llegué hasta tu espacio a través de un blog amigo, me pareció muy bueno, voy a quedarme por aquí como seguidor, si me permites.
Si tienes ganas (sólo si tienes ganas), te invito a pasar por el mío.
Un saludo desde Argentina.
Humberto.

www.humbertodib.blogspot.com

La Salamandra dijo...

Hola, Humberto, compañero.

Bienvenido a esta pequeña isla del reino de la samandra. Adelante, pasa y ponte comodo; por favor, sientete aqui como en tu propio blog y dispon de el a tus anchas.
Te agradezco mucho tus amables consideraciones y, por mi parte, solo deseo que halles en este rincon, una orillita donde descansar de tanto bullicio innecesario y una oportunidad mas para la expresion, la reflexion, la opinion, el encuentro y la amistad.

Un abrazote.

Namasté.

la MaLquEridA dijo...

Algún día, cuando tenga la sabiduría necesaria podré ver más allá de lo que ven mis ojos y entenderé más allá de lo que dicen las palabras.


Un beso Compañero.

La Salamandra dijo...

Otro para ti, amiga. ¡Mua! :)

Peace-for-ever dijo...

Aquestes lliçons de saber essencial i ancestral les trobo genials i te les agraeixo amb tota la meva ànima.

Una abraçada.

La Salamandra dijo...

Namasté, Peace-for-ever. :)